Escribir es para todo autor una vía de poner en claro sus ideas, sus
pensamientos y al mismo tiempo de comunicarlos para que así puedan ser
valorados y juzgados por quienes los leen. Este cuarto capítulo del Taller de
la Filosofía no hace hincapié en los motivos que llevan al autor a escribir,
sino que se ocupa de ofrecer pautas útiles para que éste lo haga bien y además
le indica el camino que debe seguir para ser publicado y así ganar visibilidad.
Siempre me ha rondado en la cabeza la posibilidad de hacer una tesis doctoral.
El seguir estudiando, como dirían los anglosajones “lifelong learning”, me resulta una experiencia vital estimulante.
Ahora estoy disfrutando del Máster, pero no descarto algún día continuar mis
estudios y mi formación haciendo una
tesis doctoral. Si así lo hiciera, recordaría las siguientes cuatro ideas de este capítulo.
En primer lugar me acordaría que para empezar una buena tesis doctoral es
esencial tener una buena pregunta. Una pregunta sobre una cuestión que interese
al autor, que esté relacionada con su experiencia de vida, con sus inquietudes.
Para hacer mi Trabajo Fin de Máster he seguido esa premisa. He elegido el tema
de La Competencia Social del alumnado:
Comparativa del programa del Diploma IB con el Bachillerato Español ya que
considero que es un tema importante que los jóvenes tengan una formación humana
de servicio a los demás. En el programa del Diploma del IB esta dimensión
social de la formación del alumno está integrada como núcleo del currículo,
mientras que en el sistema español no está recogida en su esquema curricular. Tengo muchas ganas de seguir profundizando en
esta cuestión.
En segundo lugar me acordaría de ordenar mi espacio y
mi tiempo. Uno puede tener muchas ganas de ponerse a escribir, de leer lo que
otros hayan dicho sobre la cuestión, de pensar sobre aportaciones que puedan
resultar novedosas y relevantes en la materia, pero todo esto no se puede
conseguir si antes no se sientan unas bases de organización personal, de orden,
que permitan dedicar a este trabajo el tiempo necesario en el entorno adecuado.
En tercer lugar me acordaría de los distintos géneros
literarios. Me resulta atractiva la visión de un camino que se recorre poco a
poco. Empezando con pequeños pasos que conducirán al escritor a la meta. El
comenzar escribiendo recensiones de libros para revistas especializadas, comunicaciones
para congresos, o artículos para revistas académicas permiten al autor ir
familiarizándose con los trabajos de otros autores, con las revistas más
reconocidas y referentes en la materia, y al mismo tiempo publicará y será
juzgado.
Por último me acordaría de Hilary Putnam quien no tiene
miedo al reconocer que “De sabios es rectificar”. Volver a pensar sobre la cuestión, estudiarla
desde otros ángulos, con otra perspectiva, aun corriendo el riesgo de que haya
que rectificar sobre lo que se haya dicho antes, me parece una manera enriquecedora
de entender la ciencia y el
conocimiento. Sin estrechez de miras, sin prejuicios, en definitiva, sin miedo
a innovar y consecuentemente a avanzar.


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